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Bienvenidos.

Aquí comienzo de nuevo un viaje más profundo que cualquier carretera, que cualquier cielo, que cualquier mar. Un viaje que inicié en una ép...

lunes, 5 de noviembre de 2012


Recuerden, recuerden, el 5 de noviembre. Conspiración, pólvora y traición. No veo la demora y siempre es la hora para evocarla sin dilación.

miércoles, 17 de octubre de 2012

You say goodbye

Una niña morena juega en una fuente cercana, lleva un vestido blanco y un lazo rojo muy bonito anuda su melena. Está haciendo hondas con mirada perdida, triste. Pronto me di cuenta de que aquello era un sueño, uno entre tantos que había tenido en los últimos días. Todo es silencioso, extraño. La plaza está vacía y yo, de repente, soy hondas en la fuente que se extienden y desaparecen con rapidez. Pero ya no es una mirada la que se refleja en mi, sino dos. De nuevo aparece ese pelo rubio, esos ojos inquietantemente azules. Todo se vuelve caóticamente tranquilo y, en cuanto los reconozco, fluye el ruido. Los rostros desaparecen entre la angustia dejando una única rosa flotando sobre las ya inexistentes hondas. Todo se sume de nuevo en un silencio incompleto, el tic-tac del reloj marca las dos y media de la madrugada y tras la ventana llueve, como siempre aquí, como últimamente en mi. El reflejo de la ventana muestra que el vestido blanco ha sido reemplazado por un pijama lila y que en las lisas hondas del cristal tus ojos azules ya no están. Han desaparecido.

martes, 10 de julio de 2012

Jamás creí en nada; me reí de las princesas, de los sapos, de las hadas, de la nada tan inmensa, de esas falsas amistades, de millones de mitades.
Dices que quieres morir por amor, pero no sabes nada de la muerte, ni sabes nada del amor.

viernes, 22 de junio de 2012

Mi mejor amigo

Mi amigo Óscar es uno de esos príncipes sin reino que corren por ahí esperando que los beses para transformarlos en sapo. Lo entiende todo al revés y por eso me gusta tanto. La gente que piensa que lo entiende todo a derechas hace las cosas a izquierdas, y eso, viniendo de una zurda, lo dice todo.
Me mira y se cree que no le veo. Imagina que me evaporaré si me toca y que si no lo hace, se va a evaporar él. Me tiene en un pedestal tan alto que no sabe cómo subirse. Piensa que mis labios son la puerta del paraíso pero no sabe que están envenenados. Yo soy tan cobarde que por no perderle, no se lo digo. Finjo que no lo veo y que sí, que no me voy a evaporar. Mi amigo Óscar es uno de esos príncipes que harían bien manteniéndose alejados de los cuentos y de las princesas que los habitan. No sabe que es el príncipe azul quien tiene que besar a la bella durmiente para que despierte de su sueño eterno, pero eso es porque Óscar ignora que todos los cuentos son mentiras, aunque no todas las mentiras son cuentos. Los príncipes no son azules y las durmientes aunque sean bellas, nunca despiertan de su sueño. Es el mejor amigo que nunca he tenido y, si algún día me tropiezo con Merlín, le daré las gracias por haberlo cruzado en mi camino.

Why

Cuando un amor se acaba se puede encontrar de todo, excepto un por qué.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Escribe tu primer borrador con el corazón y reescríbelo con la cabeza. La primera clave de la escritura es escribir, no pensar.

martes, 15 de mayo de 2012

K de Karma

A veces hasta la mejor de las personas toma decisiones precipitadas, malas decisiones, decisiones de las que somos conscientes que nos arrepentiremos a la mañana siguiente. Recogemos lo que hemos sembrado... esto es el karma. De una forma u otra nuestro karma nos hará enfrentarnos a nosotros mismos. Y en realidad no podemos quejarnos de nuestro karma; no es injusto, no es inesperado, sólo iguala la balanza.

domingo, 13 de mayo de 2012

A

Al final no puedes evitar hablar de ciertas cosas. Hay que escuchar, a veces hablamos porque no podemos estar callados más tiempo. Hay cosas que exceden a las palabras, son productos de la acción. A veces hablas porque no hay alternativa. Otras cosas te las reservas, y no siempre, pero de cuando en cuando, algunas cosas hablan por si solas.
A Sophie tampoco le quedaba nada valioso aquel día, por eso debía compartir.


- ¿Me la prestarás de vez en cuando?
- ¿Me la das y me la quitas? Si la quieres de verdad juega y demuéstramelo. ¿Capaz o incapaz?
-Capaz.

viernes, 4 de mayo de 2012

A

Halley, no sé cómo hacer que me escuches, pero tal vez... sólo escúchame. Nunca encuentro las palabras adecuadas, pero a veces las palabras son lo de menos. El amor es algo más que palabras, el amor son hechos. Lo que hice, salir huyendo, fue una estupidez. Los dos sabemos que el amor es un espeluznante concepto malvado, pero, ¿sabes? Si lo sientes te perseguirá como un perro hambriento, no importa lo lejos que te escondas. Espera no quiero decir que el amor sea un perro. Quiero decir que no pienso huir, te quiero Halley. Si el amor nos perjudica, superémoslo, sé que podemos conseguirlo. Y si tú estás dispuesta a dar el paso yo estaré esperándote.

jueves, 3 de mayo de 2012

Y el humo me da la razón por esta vez.
Es muy de día y me gusta tanto fumar
y sonreír
aquí sentado,
mientras las pesadillas huyen,
mientras las dudas resbalan como gotas de sudor
al evaporarse
y la neblina de los interrogantes
se larga ante el delirio de las exclamaciones que se aproxima.

Le digo adiós a este infierno de ausencias.

Mientras tú vuelves para quedarte
y yo vuelvo a soñar con el amor
y sus consecuencias.


[Escandar]

A

Toda mi vida he esperado conocer a mi hombre ideal, y entonces apareciste tú... No te pareces en nada al hombre que había imaginado. Eres cínico, gruñón e inaguantable, pero lo cierto es que pelearme contigo es lo mejor que me ha pasado nunca, y creo que es muy posible que me haya enamorado de ti.

viernes, 27 de abril de 2012

A

Me voy a desnudar y a meterme en la cama.
La puerta está cerrada, pero dejo la ventana abierta.
Solo tú podrías entrar.

Hay cerveza en la nevera, hachís encima de la mesilla
y poesías por todas partes.
Te espero soñando.
No me despiertes si no es para follarme.

Un beso.
O mejor varios.


[Escandar]

miércoles, 11 de abril de 2012

A


Sólo te he echado de menos dos veces, una por la mañana y otra por la noche. Pero nunca he dejado de pensar en tí.

viernes, 6 de abril de 2012

A

Y entonces me alejo así, viéndole asombrado, mientras sonríe. Y soy feliz. Como hace mucho tiempo que no lo era... Culpable sólo de la inscripción que ocupa toda la fachada de su casa. Y ahora ya no tengo dudas. No tengo remordimientos. No tengo pasado. Sólo tengo unas ganas enormes de volver a empezar. Y de ser feliz. Contigo. Hasta lo he escrito: "Tengo ganas de ti".

jueves, 29 de marzo de 2012

Me preocupa sólo palpitar.

Dicen que la adolescencia es una etapa de la vida que cualquier persona quiere dejar atrás. Se apresuran por crecer, por madurar. Ansían convertirse en adultos para que la sociedad les confiera esa credulidad de la que careces a los dieciocho. ¿Quién iba a tomarse enserio la mentalidad de un chaval cargado de hormonas? Y yo me pregunto, ¿por qué no? ¿Por qué ese empeño en infravalorar nuestras decisiones? Somos inestables, somos inexpertos pero, ¿qué tiene eso de malo? Disfrutamos cada día como si fuera el último, llevamos nuestras sensaciones al límite. Nos ilusionamos, nos decepcionamos y volvemos a confiar. Creamos un mundo nuevo con cada amigo que hacemos. Creemos en un futuro mágico que nos hará famosos cantantes o expertos escritores. Tenemos amores de un día, de seis meses o de dos años. ¿Y qué tiene eso de malo? ¿Acaso pecamos por soñar despiertos? O quizá es que este mundo está tan podrido que al final lo único que nos quede sea eso, "madurar", convertirnos en nuestros padres y abuelos, mirar a nuestras futuras generaciones con sarcasmo cuando nos hablen de sus planes de futuro o cuestionar a sus primeros amores por el simple hecho de no tener edad suficiente de tener algo "serio". ¿Acaso hay un requisito mínimo de edad para llegar a querer a alguien sinceramente? ¿Llegará el día en el que me levante de la cama y vea a mi pareja sin verla, después de años de desgastada convivencia y aún así ponga en duda el frenético latir de un corazón joven enamorado? Si lo que los adultos conocen por amor es compartir cama y gastos de facturas, no creo que yo quiera ser una de ellos.

lunes, 19 de marzo de 2012

A

Te quiero sin saber cómo, ni cuándo, ni dónde. Te quiero directamente sin problemas ni orgullo. Te quiero así porque no sé hacerlo de otra manera. Tan cerca.. que tu mano sobre mi pecho, es mi mano. Tan cerca... que se cierran tus ojos con mi sueño.

miércoles, 14 de marzo de 2012

A

A veces la vida es perfecta, ¿verdad? Tiene que serlo. Para compensar todos los inconvenientes que se te presentan. Tienes que aprender a andar, tienes que ponerte ese sombrero tan ridículo que te compró tu abuela. No tienes ni voz ni voto. Y cuando ya eres un poco mayor, aunque puedes escoger los sombreros, no puedes elegir los ingredientes de las albóndigas de la cafetería. Ni cuándo enamorarte. Las cosas ocurren y tienes que arreglártelas.

lunes, 12 de marzo de 2012


-¿Vas a salir conmigo?
-¿Cómo? ¡Ni hablar!
-¿Nunca?
-¡Nunca!
-¿Por qué no?
-No lo sé, pero será porque no quiero.
-De acuerdo, no me dejas otra opción... Te lo preguntaré otra vez, saldrás o no saldrás conmigo. ¡Vaya! Me estoy resbalando.
-¡Está bien! Vale, ¡deacuerdo! ¡Saldré contigo!
-No lo hagas si no quieres.
-¡No, no! Quiero hacerlo.
-Dilo.
-Quiero salir contigo.
-Otra vez.
-¡Quiero salir contigo!
-Está bien, está bien, saldremos.

miércoles, 7 de marzo de 2012

A

Dile que le quieres. Yo nunca se lo dije lo suficiente a tu padre; tendría que habérselo dicho cada día porque era perfecto cada día.

martes, 6 de marzo de 2012

Fuimos directos al punto final y en muchos momentos echamos de menos el camino que nos hemos perdido. Somos niños pequeños envejecidos, libros llenos de páginas rotas, cuerpos muertos engreídos que respiran cada cierto tiempo y por eso se creen algo más. Somos con mucho la mayor estupidez que podría haber ocurrido, y además nos encanta jactarnos de ello: nos colocamos el busto frente el espejo y nos corremos del susto cada vez que alguien suelta una verdad a cambio. Con las manos oxidadas de olvido de tierra acariciamos el muro de las limitaciones y lo besamos para que todos vean que no lo dudamos ni un segundo.

En un mundo de mierda sólo los cerdos se sienten a gusto.
[Escandar.]

jueves, 1 de marzo de 2012

A


Puede que el amor no sea el motor del mundo, pero hace que el viaje merezca la pena.

A

En una ocasión alguien me dijo: ’’el poder en una relación lo tiene el que menos quiere de los dos’’ y tenía razón. Pero el poder no es la felicidad. Creo que la felicidad viene de querer más a esa persona en vez de menos.

miércoles, 29 de febrero de 2012

A

-Los veranos sureños son indiferentes a los problemas del amor joven. Armados de advertencias y dudas Noah y Allie lograron hacer un convincente papel de un chico y una chica haciendo un viaje muy largo sin preocuparse por las consecuencias.
-Se enamoraron, ¿verdad?
-Sí, así fue.

martes, 28 de febrero de 2012

A

Escuché mi voz durante el tiempo suficiente para darme cuenta de dos cosas; la primera era que me había pasado los últimos tres días en un silencio tal que no me había dado cuenta de la segunda: mi voz sonaba apagada, sin fuerza. Denotaba una tristeza y una amargura que hubiesen marchitado la más feliz de las sonrisas. Era apenas un atisbo, una ínfima parte de la energía y la vitalidad que en aquel cuerpo había residido. Con la misma pasión que puse para hablar me levanté del sofá hecha un fantasma y me arrastré hacia la cocina. Reparé entonces en la penumbra total que reinaba en la casa.  Había anochecido a escondidas. Ignorando el interruptor me sente entre las sombras, contemplando la ciudad extenderse a mis pies. Millones de luces la inundaban de una vida y una alegría que a mi no me alcanzaban. Me sentí intrusa en una ciudad que me había visto crecer, y noté que mi lugar estaba allí, entre las sombras de una cocina atrapada en el tiempo. Y supe entonces que no habría lugar en el mundo en el que me sintiese a salvo. No si no estaba él.

sábado, 25 de febrero de 2012

A

-Te dije que no iba a irme a ninguna parte. No temas, estaré aquí mientras eso te haga feliz.
Le devolví la sonrisa e ignoré el dolor de mis mejillas.
-Entonces, es para siempre, ya lo sabes.
-Vamos, déjalo ya. Sólo es un enamoramiento de adolescente.
Sacudí la cabeza con incredulidad y me mareé al hacerlo.
-Me sorprendió que Renée se lo tragara. Sé que tú me conoces mejor.
-Eso es lo hermoso del ser humano -me dijo-. Las cosas cambian.
Se me cerraron los ojos.
-No te olvides de respirar -le recordé.
Seguía riéndose cuando la enfermera entró blandiendo una jeringuilla.
-Perdón -dijo bruscamente a Edward, que se levantó y cruzó la habitación hasta llegar al extremo opuesto, donde se apoyó contra la pared.
Se cruzó de brazos y esperó. Mantuve los ojos fijos en él, aún con aprensión. Sostuvo mi mirada con calma.
-Ya está, cielo -dijo la enfermera con una sonrisa mientras inyectaba las medicinas en la bolsa del gotero-. Ahora te vas a sentir mejor.
-Gracias -murmuré sin entusiasmo.
Las medicinas actuaron enseguida. Noté cómo la somnolencia corría por mis venas casi de inmediato.
-Esto debería conseguirlo -contestó ella mientras se me cerraban los párpados.
Luego, debió de marcharse de la habitación, ya que algo frío y liso me acarició el rostro.
-Quédate -dije con dificultad.
-Lo haré -prometió. Su voz sonaba tan hermosa como una canción de cuna-. Como te dije, me quedaré mientras eso te haga feliz, todo el tiempo que eso sea lo mejor para ti.
Intenté negar con la cabeza, pero me pesaba demasiado.
-No es lo mismo -mascullé.
Se echó a reír.
-No te preocupes de eso ahora, Bella. Podremos discutir cuando despiertes.
Creo que sonreí.
-Vale.
Sentí sus labios en mi oído cuando susurró:
-Te quiero.

sábado, 14 de enero de 2012

Carlos Ruiz Zafón

Amanecí con los fríos rayos del sol de diciembre envuelta en sábanas y edredones aún cálidos de sueños y pesadillas recientes. Los sonidos de un nuevo día me dieron la bienvenida y el ajetreo proveniente de la cocina me instó a quedarme en la cama. Pensé con cierto recelo en la persona que hablaba al otro lado de la puerta de mi habitación y, a falta de sueño, pensé en algo que pudiese hacer sin que fuese necesario enfrentarme a los murmullos y reproches de aquella nueva anciana. Pronto encontré entretenimiento entre el polvo de las estanterías. Un tomo de mi escritor favorito sobresalía entre otros con un marcapáginas fijado muy cerca de la portada del libro. Lo sujeté entre mis manos, recordando cómo aquel pequeño universo de papel se había resistido a mi lectura semanas atrás, dejándolo olvidado entre sus hermanos ya vencidos. Me senté sobre la cama y le miré desafiante, dándole a entender que no saldría de allí sin haber quedado totalmente embrujada por la magia de su escritor. Abrí el libro por donde el marcapáginas indicaba y me sumergí de nuevo en las calles tormentosas de una vieja Calcuta. Pronto sus expresiones me sonaron, sus palabras me envolvieron y reconocí en cada uno de los personajes a gente que ya conocía de otras novelas. Sonreí a las páginas hechas de sueño y esperanza como si de un viejo amigo se tratase y volví a enamorarme una vez más.

Párate un segundo y reflexiona.

¿Hasta qué punto tu vida es tuya? ¿Hasta qué punto controlas tu futuro? De lo único que somos dueños, si es que lo somos, es de las propias decisiones. Decisiones que tenemos que tomar a raíz de unos sucesos que nos son impuestos, cosas que no podemos controlar. ¿Cómo iba a evitar yo que te cruzases en mi camino? Cómo iba a saber yo... Si cuando nos conocimos yo adoraba infinitamente a mi chico y tú hablabas maravillas de la tuya. Cómo íbamos a saber nosotros la amistad y el cariño que iba creciendo si a nuestros ojos simplemente estábamos juntos diariamente por obligación y no por elección. Yo no sabía lo que iba a pasar, no sabía que me iba a quedar sola y que tú ibas a estar ahí. Sólo con el tiempo me di cuenta de que no estaba desilusionada con el chico por ser como era, sino por no ser como eras tú. Cada vez más tiempo juntos y cada vez más tiempo solos me dejó claras muchas cosas. El problema eras tú. ¿Cómo iba a atreverme yo a decirte nada si de tu boca sólo salía su nombre? Si las cosas hubiesen sido diferentes... no hubiera dudado en luchar. Pero tú parecías tan feliz... que no puedo entender lo que pasó hace unos días. Después de tanto tiempo sin vernos comprendía mi alegría, pero no la tuya. Estabas radiante. No parabas de sonreír y de abrazarme. "Hoy es mía" no parabas de pronunciar, y yo deseaba que ese hoy se alargase para siempre. Me dijiste cosas tan maravillosas que me negué a creerlas, y cuando ya te despedías con una promesa de volver a vernos yo ya te creía lejos, con ella y esa promesa rota. He de decir que como todos y cada uno de los días desde que te conocí, me sorprendiste. Cuando ya no podía esperar más de aquella fría madrugada me llamaste, y una vez que viniste a buscarme el mundo entero y todo lo que me preocupaba de él comenzó a darme igual, porque tú me habías salvado. Muchos, después de una mañana como esa habrían asegurado a sus amigos que no pasó nada. Pero yo no puedo decir eso. Porque ni tus labios ni tu cuerpo habrían conseguido mejorar la sensación de estar a tu lado. De verte allí, queriéndome contigo, y no necesitando más que eso. Sé que algún día podré llegar y decir que sí pasó algo, pero mientras tanto es suficiente que me necesites contigo cada día y me hagas sentirme siempre así. Porque muy en el fondo sé, y tú también lo sabes, que estás hecho para mí.