Entrada destacada.

Bienvenidos.

Aquí comienzo de nuevo un viaje más profundo que cualquier carretera, que cualquier cielo, que cualquier mar. Un viaje que inicié en una ép...

lunes, 30 de agosto de 2010

martes, 24 de agosto de 2010

Devil.

Las doce marcaba el reloj de la sala, y prendida de sueño la luz apagué, cuando oí una fuerte voz que me llamaba y aparecióseme Lucifer.


-No tiembles de miedo –me advirtió– Es falso eso que te han contado los curas de mí.
-Conozco tus trucos –le dije al diablo– búscate otro fausto y déjame dormir.
-El cielo que sueñas –contestó enfadado– es un club privado de gente formal. Yo vengo a llevarte de viaje conmigo al país del que nadie ha vuelto jamás.


Hizo un gesto con su mano y en el espacio me encontré, volando con alas de espuma y mirando la tierra a mis pies. Enjambres de estrellas cruzamos veloces mientras en mi oído sonaba su voz:


-Hace muchos siglos en el cielo hubo una sangrienta revolución, un grupo de ángeles nos levantamos contra el poder absoluto de Dios, y como todo vencido conocí el exilio, la calumnia, el odio y la humillación. Pero te aseguro que de haber ganado, ni muerte, ni infierno, ni cinco, ni dos, ni tuyo, ni mío, ni odio, ni trabajo, habrían existido, ni Diablo, ni Dios.
-Déjame vivir contigo, demonio amigo –supliqué– no me hagas volver a la vida, perdida ya mi antigua fé.


Escuchose entonces un bárbaro trueno y en mi cama sudando debí despertar, y mi amigo el Diablo se esfumó gritando:


-¡Cuenta lo que sabes a la humanidad!


Desde entonces robo, bebo, mato, arrastro una miserable vida criminal, pues sé que a la muerte me estará esperando en el dulce infierno mi amigo Satán. Sí, esto que les cuento es una historia cierta, ustedes si quieren me creen o no, pero no le cierre la puerta al Diablo si llama una noche a su habitación.

Remember.

Apenas alcanzo ya a recordar los días que he pasado sin verte, las veces que te he llamado a gritos, las veces que maldije tu nombre por hacer lo que hiciste, las veces que te odié y las veces que me odié por odiarte. No alcanzo a recordar las veces que te quise, las veces que rogué que volvieses, las veces que deseé que el verano se acabase. Lo que sí recuerdo son las promesas, los besos y los enfados, las discusiones en ese horrible principio de verano, las mil reconciliaciones, y todas las ganas que tengo de verte.

domingo, 22 de agosto de 2010

The life.

-Y tú qué, ¿has tenido alguna vez... novios?
-Pues claro.
-¿Si?
-Si.
-Háblame de ellos.
-No.
-¿Por qué no?
-Porque no tiene importancia.
-A mi me interesa.
-Vale, muy bien, ¿seguro que quieres?
-Sí. Lo aguantaré.
-A ver... Pues en el instituto salí con Marcus.
-¿El típico futbolista cañón?
-No. Practicaba remo. Estaba muy bueno. En la universidad salí un tiempo corto con Charlie, era muy majo pero... Y después pasé un semestre en Sienna. Fernando Velardelli, también conocido como el Puma.
-¿El Puma?
-Sí, el Puma. Porque ya sabes... Y eso.
-¿Eso es todo?
-Con los que duré algo sí.
-¿Qué falló? ¿Qué es lo que pasó?
-Lo que siempre pasa... La vida.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Carlos.


Esta es la historia de una dulce niña y un verano mágico, un verano que abre su mundo, su tímida entrada en la adolescencia, abre puertas a lugares que tan sólo conocía de películas de instituto. Ese verano que la anima a dejar de llevarse mal con los chicos, como cuando era pequeña, ese verano que la anima a viajar sin sus padres, a ir de campamento, a conocer gente, a poder tener su primer amor de tontos, sus primeras despedidas, sus primeras lágrimas realmente sentidas. Todo comenzó con aquel verano de locos, cuando sus padres la acompañaron a aquel autobús donde otros niños con su aproximada edad esperaban impacientes. Ella también estaba impaciente, nerviosa y feliz, rodeada de dos de sus amigas y dos de sus amigos, los cinco embarcados en aquella experiencia nueva y maravillosa, los cinco juntos a un campamento de verano que prometía mil sueños a media noche, mil amigos, mil risas, mil momentos encantados de los que ninguno se olvidaría jamás. Lo que ella no sabía es que él también estaba en aquella misma estación, que se subiría al autobús justamente detrás, que se sentaría tan cerca. Las despedidas comenzaron y el transporte de sueños arrancó, haciendo las pertinentes paradas para recoger a más niños impacientes. Pronto todo estuvo lleno y comenzaron el viaje de su vida, el que sería el primero de muchos. Dos horas de incertidumbre tardaron en llegar ante aquella gran verja de barrotes negros como el carbón, dos horas tardaron en posarse ante aquella larga escalinata, franqueada por una cancha de fútbol y un jardín lleno de flores maravillosas, dos horas para poder observar aquella enorme casa amarilla que se erguía más arriba, a unos metros del último escalón, delante de aquel patio donde ella pasaría tantas horas, alegre y feliz. Subir las maletas ya fue otro cantar, pues muchas eran las escaleras que había, y poca la ayuda que te ofrecían. Pero nada podía romper aquella magia, la pequeña niña arrastró la maleta como si de espuma se tratase, impaciente de conocer a sus compañeras y de tirarse encima de su cama. Le tocó en la parte de abajo de una litera, aunque fueron pocas las noches que durmió allí. Todo aquello era de un brillo encantador, propio de los sueños. Pero el tiempo corría. El tiempo volaba. Apenas habían llegado y ya se conocían todos, la primera noche ya estaban castigadas, la primera mañana ya habían salido a correr. Pero las risas no cesaron, los gritos no se detuvieron. Quizá fuera suerte lo que aquella tarde tuvieron, pues llovía y no podían salir de la residencia. Él estaba abajo, sentado en los sillones, y ella en la habitación de al lado, discutiendo entre risas con un niño. Él entro en la sala y se unió al niño. Ella protestaba porque eran dos para una. Los tres se reían y jugaban. El chico del principio pasó a un segundo plano y ellos dos siguieron discutiendo, pegándose en broma. Una monitora entró en la sala y los riñó, haciendo que sus risas y pataleos cesasen. Pero él, con la gracia que le lleva acompañando desde entonces, se mete con ella entre susurros y ella le solmena una bonita patada que no pasa desapercibida a ojos de la monitora. Esta, cansada de tanto alboroto, se acerca al armario de material y extrae un pañuelo rojo con el que han estado jugando las mañanas anteriores, les une los brazos y los ata, con la amenaza de llevarlos ante la directora si se desatan. Ellos, que no han mantenido mucho contacto en todo el campamento, se pasaron el día enteros atados, cómplices los dos de la misma travesura. Las risas empezaron, las burlas y los insultos en broma les siguieron. Y el final del campamento también. Despedidas. Llantos. Y muchos sueños a medio cumplir. Apenas se despidió de él con un abrazo tímido, pero sentido. Prometiendo llamarse, quedar, hablar, y todas esas cosas que nunca se cumplen. Habrían de esperar un año para volver a encontrarse en el mismo lugar, un poco mayores, un poco más sabios, un poco más ella, y un poco más él. Este año fue diferente, dispuestos a no desperdiciar un segundo se pasaron quince días unidos, algún día más que otro, repitiendo la escena del año pasado, atados por un pañuelo colorado. Donde estaba él se encontraba ella, y donde estaba ella se encontraba él. Seguían con sus bromas y sus insultos, pero algo nacía. Nacía una amistad fuerte, muy fuerte, una amistad que habría de durar años. Los quince días pasaron, llenos de recuerdos que seguro que ninguno de los dos no va a olvidar nunca. Esta vez la despedida fue peor, fue más dura, más cruel, pero también más llevadera, porque esta vez los dos sabían que no se iban a olvidar. Siguieron en contacto, se llamaban, hablaban durante horas por internet, se querían. Y se olvidaron, poco a poco, se fueron olvidando... Ella hizo su vida, él siguió la suya. La ausencia se alargó, y se alargó, y se alargó. Hasta que ella sufrió una dura caída, un duro golpe en la vida de esos que no se olvidan jamás, y él la sujetó, la sujetó con tanta fuerza en la caída que apenas se rompió a cachitos, como debería haber hecho. La ayudó durante días, semanas y meses, volvieron a hablar, incluso más que antes. Él se convirtió en alguien muy valioso, se convirtió en más de lo que ella había tenido nunca. Se convirtió en un amigo de verdad. En su mejor amigo. Los años pasaron, pero esta vez nada ni nadie pudo con ellos dos. Porque una amistad vale más que cualquier tesoro que exista en el mundo. Y ahora que él es el que cae, yo seré la que intente sujetarle. Porque no quiero que te rompas, Carlitos. Porque te quiero más que un mundo, porque me sigo acordando de cada segundo, de cada risa que me sacaste cuando más la necesité. Porque me rompo cada vez que pienso lo lejos que te tengo, lo lejos que te fuiste, y lo cerca que te necesito. Porque eres tú, y siempre, siempre, vas a ser tú. Te quiero muchísimo.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Essential.

He sentido la necesidad de hablarte en cuanto te he visto. No sé, es muy raro. He pensado que si no te hablaba antes de irme, iba a perderme algo, algo importante.

Heart.

El corazón tiene las dimensiones de un puño y su forma es semejante a la de una pera con la punta hacia abajo. El corazón es el órgano que simboliza el amor, sigue el ritmo de las emociones. Normalmente en una persona adulta el corazón se contrae entre sesenta y setenta veces por minuto. En el de una persona enamorada muchas más, a veces llega hasta cien sin que ni siquiera se de cuenta. El corazón es el último órgano en rendirse, continúa latiendo, incluso cuando está separado del organismo, incluso cuando te abandona la persona amada, incluso cuando ya no quieres sufrir más, porque pierdes el control sobre él cuando está enamorado, cuando tu corazón late fuerte por otra persona ya no eres tú quien manda, manda él.

lunes, 9 de agosto de 2010

Routine.

Sumergida entre las páginas de mis libros he leido algo interesante, algo con lo que no me encontré deacuerdo, algo que nos rodea, que la gente piensa que es real, que es una verdad como un templo, me encontré con una mentira apellidada rutina. El texto explicaba la necesidad de renovar día a día, hacer cosas interesantes, no caer en el mismo círculo vicioso con tu pareja, estar constantemente cambiando, y cambiando, y cambiando... y exigía cambiar tanto que casi me mareo. Apenas tuve la oportunidad de terminar de leerlo cuando una protesta se iba formando en mi mente. La gente atribuye sus rupturas, sus problemas, sus preocupaciones, a la rutina. Atribuye sus errores y sus malas maneras a la rutina. Y lo hace sin pensar, sin saber que en realidad no tiene razón. Cuando una pareja se acaba, se acaba, da igual que te encuentres cada día en un lugar diferente del mundo, da igual que cada día le saludes de una manera distinta, no importa que le quieras de mil formas a la semana. Yo quiero, quise, y seguramente querré mucho, sin rosas ni sorpresas especiales, sin secretos ni viajes en helicóptero. Amo a una persona que me lleva a una cafetería y se sienta a mi lado durante tres o cuatro horas, que me lleva al cine cada vez que cambia la cartelera, que me llama casi todas las noches desde el día en el que empezamos y con el que nunca he ido ni de vacaciones ni de fin de semana a una hora de casa. Quiero a ese chico que me pasa a recoger para llevarme con sus amigos, y delante de todos ellos no rechaza llamarme como habitualmente lo hace en la intimidad. Adoro a ese chico y no me hace falta estar en Madrid o en Nueva York para saberlo, para seguir queriéndole como llevo haciendo desde el primer día. Supongo que pensareis que somos una pareja aburrida, que pronto uno de los dos, o los dos, se cansará del día a día, de la famosa rutina. Lo que espero que entiendan es que no necesito lugar ni entretenimiento estando él. Que me es suficiente tenerle a mi lado, que se ría y que me haga reir, que piense en mi, que a veces se enfade y que me quiera, que me quiera mucho. No necesito viajes de ochenta días ni cincuenta primeras citas. Necesito su voz, su calor y su sonrisa. Todos los días. Que se convierta en algo rutinario para siempre...

I live my life.

He perdonado errores casi imperdonables, he intentado sustituir personas insustituibles y olvidar otras inolvidables. He hecho cosas por impulso. Me han decepcionado personas que nunca había creído posible que lo hicieran, pero también he decepcionado a otras.
He dado abrazos para proteger a alguien del mundo. Me he reído cuando no podía, he hecho amigos eternos, he amado y he sido amada, pero también he sido rechazada, he sido amada y no he amado.
He gritado y saltado de felicidad, he vivido de amor y he hecho juras eternas. Me he caído muchas veces. He llorado escuchando alguna canción, y viendo fotos, he llamado a alguien solo para escuchar su voz, me he enamorado de alguna sonrisa. He pensado que me iba a morir de tanto echar de menos y no lo he hecho, he tenido miedo a perder a alguien, lo he perdido y me he perdido.
Pero he vivido, todavía vivo y seguiré viviendo.

viernes, 6 de agosto de 2010

Closer.

+He dejado de quererte.
-¿Desde cuándo?
+Desde ahora... Hace un rato. No quiero mentir y no puedo decir la verdad. Se acabó.
-No importa. Te quiero. Nada de eso importa.
+Demasiado tarde. Ahora ya no te quiero... Adiós. Te diré la verdad para que puedas odiarme. Larry y yo follamos toda la noche. Me gustó y me corrí. Te prefiero a tí. Ahora vete.
-Ya lo sabía, me lo dijo él.
+¿Lo sabías?
-Necesitaba que me lo dijeras tú.
+¿Por qué?
-Porque podría haber mentido, tenía que oírlo de tu boca.
+No te lo hubiera contado por que sabía que nunca me perdonarías.
-Claro que sí. Ya lo he hecho.
+¿Por qué te lo dijo?
-Porque es un cabrón.
+¿Cómo ha podido?
-Él quería que pasara esto.
+¿Por qué ponerme a prueba?
-¡Porque soy un idiota!
+¡SÍ! Te habría querido para siempre... Ahora vete, por favor.
-No me hagas esto, Alice. Háblame.
+Te estoy hablando. Vete a la mierda.
-No, perdona, no me has entendido, yo no quería...
+Claro que sí.
-Te quiero.
+¿Dónde?
-¿Qué?
+Enséñamelo. ¿Dónde está ese amor? No lo siento, ni lo toco, no lo noto... Lo oigo, oigo palabras, pero no me sirven de nada tus palabras vacías. Digas lo que digas ya es tarde.

Dreaming.

Ella, vive en el 13 de la calle magdalena, muere más de mil veces al día de pena, pero no llora por temor a naufragar. Ella, lo cambiaría todo por una receta, o por poder tirar una botella al mar, o por tener aquella lámpara y frotar para cambiar los tres deseos por soñar...

jueves, 5 de agosto de 2010

Black.


Tú, sólo tú, haces que todo mi mundo siga en pie con sólo mirarme.

It's to late to apologize.

Maldito sea el gurú que levantó entre tú y yo un silencio oscuro, del que ya sólo sales para decirme, vale, déjame veinte duros. Ya no te tengo miedo, nena, pero no puedo seguirte en tu viaje. Cúantas veces hubiera dado la vida entera porque tú me pidieras llevarte el equipaje. Ahora es demasiado tarde, princesa...

I can,

No he venido para decirte que no puedo vivir sin tí. Puedo vivir sin tí, pero no quiero.

miércoles, 4 de agosto de 2010

But I wanted...


-¿Exactamente cuándo perdiste la cabeza?
-Mmm... Hace 3 meses. Una mañana me levanté casado con una piña... ¡Un espanto de piña! Ah... pero yo la quería...

Please...

-Por favor, no te vayas.
-¿Por qué?
-Porque no quieres irte...

His face, voice and odor.

Me pareció que iba a llorar, y antes de que yo pudiese decir nada me cerró la puerta. Me quedé en el rellano y sentí su presencia al otro lado de la puerta, inmóvil, preguntándome qué había sucedido allí dentro. Al otro lado del rellano, la mirilla de la vecina parpadeaba. Le dediqué un saludo y me lancé escaleras abajo. Cuando llegué a la calle todavía llevaba su rostro, su voz y su olor clavados en el alma.

A look.


Apuré el último sorbo de café y la contemplé en silencio unos instantes. Pensé en lo mucho que deseaba refugiarme en aquella mirada huidiza que se temía transparente, vacía. Pensé en la soledad que iba a asaltarme aquella noche cuando me despidiese de ella, sin más trucos ni historias con que engañar su compañía. Pensé en lo poco que tenía que ofrecerle y en lo mucho que quería recibir de ella.

martes, 3 de agosto de 2010

FUCK YOU.

Me la pela que ahora haya cincuenta mil blogs por ahí rodando desde que hice esti, me come los huevos. Pero vamos a ser un poco imaginativos y no andar robando entraes, eh? Porque me infla el alma. Y bueno, cualquiera diría que el Blog vos lu diseñé yo, porque vamos xD La risa...
Att. Iria Rodríguez González.

lunes, 2 de agosto de 2010

Good night.

-La máscara de la noche oculta mi rostro, si no el rubor cubriría mis mejillas por lo que me has oído decir esta noche. Quisiera guardar las formas, quisiera negar todo lo que he dicho pero adiós a los cumplidos, ¿tú me quieres? Sé que vas a decir sí y yo te creeré, y si lo juras quizá lo hagas en falso. Oh dulce Romeo si me quieres dilo sinceramente.
-Señora, lo juro por esa bendita luna que tiñe de plata la copa de esos frutales.
-No jures por la luna. La luna en constante que cambia cada mes en su esfera circular, no sea que tu amor resulte tan variable.
-¿Y por qué quieres que jure?
-No jures por nada. O si quieres jurar, jura por tu misma persona, que es dios de mi idolatría.
-Si el amor de mi corazón...
-No jures. Aunque eres mi alegría, no me alegra el acuerdo de esta noche. Es muy rápido, e insensato, repentino. Como un relámpago que se acaba antes de poder nombrarlo. Buenas noches. Este brote de amor con el haliento del verano puede dar una bonita flor cuando volvamos a vernos. Buenas noches. Buenas noches...
-¿¡Vas a dejarme tan insatisfecho!?
-¿Qué satisfacción quieres esta noche?
-Quisiera el juramento mutuo de amor fiel.
-¡Te he dado el mío sin que lo pidieras! Tres palabras, Romeo, y ya buenas noches. Si tus intenciones son honradas y piensas en boda, envíame recado mañana por alguien que mandaré en tu busca, de dónde y cuándo será la ceremonia y pondré todo mi destino a tus pies y te seguiré como mi señor por el mundo. Pero si no tienes buenas intenciones te pido que abandones tu empeño y me dejes con mi pena. Mañana te mandaré a alguien.
-Para salvar mi alma.
-Mil veces buenas noches.
-Mil veces malas por faltar tu luz.
-Buenas noches.
-El amor corre al amor como el colegial huye del libro, y como el que va a clase se aparta de él con cara triste.
-¡Romeo! ¿A qué hora te envío mañana el mensajero?
-Hacia las nueve.
-Allí estará. Aún faltan veinte años... Buenas noches. Buenas noches. Buenas noches... La separación es tan dulce pena que diré buenas noches hasta que amanezca.

R+J

-¿¡No eres Romeo!? ¿¡Y además Montesco!?
-Ni una cosa ni la otra si te disgustan, preciosa mía.
-Dime, ¿cómo has venido hasta aquí? ¿Y para qué? La tapia del jardín es alta y difícil de trepar. Y este lugar es mortal siendo quien eres.
-He saltado la tapia con las alas del amor, porque no existe ninguna barrera de piedra para el amor. Y como el amor hace lo que puede tus parientes ¡¡no podrán detenerme!!

domingo, 1 de agosto de 2010

In this moment.


Lo de no hablar no duró, al poco tiempo ya no podía hacerte callar. Pero estabas encantadora intentando impresionarme con William Blake y tus grandes planes. Yo no tenía ni idea de qué hablabas, pero no podía evitar que me gustara escucharte. En ese momento me enamoré de tí.