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Bienvenidos.

Aquí comienzo de nuevo un viaje más profundo que cualquier carretera, que cualquier cielo, que cualquier mar. Un viaje que inicié en una ép...

lunes, 31 de octubre de 2011

¿Sabes qué significa siempre?
Siempre es un si que no acaba nunca.
Si al lado derecho de la cama.
Si a tener gato en vez de perro.
Si a coche en lugar de moto.

Yo te doy mi si para siempre. A cambio de eso no te pido nada, sólo que estés conmigo.

jueves, 27 de octubre de 2011

Da un poco de miedo, pero es bonito. Tener tanto que perder es bonito.

miércoles, 26 de octubre de 2011

martes, 25 de octubre de 2011

Mientras tanto, simplemente viviría.

Era una mujer que cometía errores, que a veces lloraba un lunes por la mañana o por la noche en la cama. Era una mujer que a menudo se aburría de su vida y le costaba mucho levantarse para ir a trabajar. Era una mujer que con frecuencia tenía un mal día, se miraba al espejo y se preguntaba por qué no iba más a menudo al gimnasio. Era una mujer que a veces detestaba su empleo y se cuestionaba por qué razón tenía que vivir en este planeta. Era, en fin, una mujer que a veces entendía mal las cosas.


Por otra parte, también era una mujer con un millón de recuerdos felices, que conocía el significado del amor verdadero y que estaba dispuesta a gozar de la vida, del amor y a crear nuevos recuerdos. Tanto si tardaba diez meses como diez años, ella obedecería el mensaje de él. Fuera lo que fuese lo que le aguardaba, sabía que abriría su corazón y lo seguiría allí donde éste la llevara.

Su plan habìa sido sencillo: pasar juntos el resto de su vida.


Qué arrogantes somos. Nos da tanto miedo la vejez que intentamos prevenirla. No vemos que es un privilegio envejecer junto a alguien, alguien que no te empuje a cometer asesinatos o que no te humille hasta hundirte en la miseria. Es bonito.

lunes, 24 de octubre de 2011

Big girls don't cry.

Observa a sus damas y aprende como consiguen lo que quieren de los hombres ¡No con desplantes infantiles! sino dejando que piensen que son ellos quienes mandan. En eso consiste el arte de ser mujer.

viernes, 21 de octubre de 2011


Me alegra que estemos aquí conversando a las 3 de la mañana. Es una hora fabulosa. Todos están durmiendo menos nosotros.

viernes, 14 de octubre de 2011

Podría convencerte de que soy piloto de un avión de papel. Podría venderte lo inverosímil, alquilarte lo surrealista. Puedo convencerte por las buenas. Sonreírte por las malas. Podría podrías. Pero contigo no puedo... no si me miras a los ojos. Eres el único capaz de desarmarme. Y nunca es bueno quedarse sin balas.

Tanto tienes tanto vales, es la enseñanza primera.


Para ser gente de bien, ser un alguien importante, lo primero es estudiar y lo segundo es olvidarte de las cosas que tu corazón te mande. Que aunque te hagan feliz no sirven pa' comer. Y si tienes suerte ya veremos lo que pasa, quizas llegue a opositar, tal vez consiga una plaza, un buen puesto en oficinas del estado. Y olvidaré las tonterías que soñé.

¡Qué no! ¡Qué no!

 Que no es verdad que no haya tiempo para cerrar los ojos y poder volar por otros cielos. Afortunadamente sé que no es verdad que hayamos muerto abandonados a la cruda realidad de no querernos.

jueves, 13 de octubre de 2011

Marea de recuerdos.



A veces pienso que todos se han ido a algún lugar lejos de Bahía Azul y que yo me he quedado atrapado en el tiempo, esperando en vano que la marea púrpura de septiembre me devuelva algo más que recuerdos. No me hagas mucho caso. El mar tiene estas cosas; todo lo devuelve después de un tiempo, especialmente los recuerdos.

sábado, 8 de octubre de 2011

Donde termina el arco-iris

Cuando ingresé en el colegio pensaba que los alumnos de sexto eran muy mayores y lo sabían todo a pesar de que no tenían más de doce años. Cuando cumplí los doce calculé que había que esperar a los dieciocho para saberlo todo. Cuando cumplí dieciocho pensé que al terminar la universidad ya sería una mujer madura de verdad. A los veinticinco aún no había ido a la universidad, seguía sin enterarme de nada y tenía una hija de siete años. Estaba convencida de que al llegar a los treinta  tendría al menos algún indicio de hacia dónde iba mi vida.
Pues nada, eso no ha sucedido.
Así que estoy empezando a pensar que cuando tenga cincuenta, sesenta, ochenta o noventa años seguirá faltándome mucho para ser una persona sabia y que sabe dónde está. A lo mejor las personas que están en el lecho de muerte, que después de una vida muy larga han visto de todo, han recorrido el mundo, han tenido hijos, han pasado por experiencias traumáticas, han vencido a sus demonios y aprendido las lecciones más duras de la vida estarán pensando: "Dios, seguro que en el cielo la gente lo sabe todo."
Pero apuesto a que cuando por fin te mueres se unen a las multitudes de allí arriba, toman asiento, espían a los seres queridos que han dejado atrás y siguen pensando que en su próxima vida lograrán comprenderlo todo.
Aunque me parece que yo ya lo he comprendido, Steph. Llevo años pensando en ello y he descubierto que nadie, ni siquiera el gran jefe de arriba, tiene la más remota idea sobre qué está pasando.