Entrada destacada.

Bienvenidos.

Aquí comienzo de nuevo un viaje más profundo que cualquier carretera, que cualquier cielo, que cualquier mar. Un viaje que inicié en una ép...

viernes, 30 de julio de 2010

Nightmare.

Camino muy deprisa, casi corriendo, por un largo pasillo. Está oscurísimo. Pero más que el miedo es una urgencia lo que me hace acelerar. Aunque aún no tengo muy claro el qué. Mis movimientos son torpes y lentos, propios de los sueños donde quieres correr y nunca lo haces lo suficientemente rápido. Una angustia crece en mi pecho y pronto me sobra la chaqueta. La dejo tirada en el suelo del túnel y echo a correr, pero de nuevo vuelvo a sentir que no es lo suficientemente rápido. La angustia casi es incontenible y unas lágrimas silenciosas empiezan a deslizarse por mi cara. ¡Menos mal! Una puerta aparece al final de ese larguísimo pasillo y casi me dejo el alma en esos metros que me separan de ella. Plum. La abro de un empujón y un extenso aparcamiento aparece ante mis ojos, que casi se me salen de las órbitas. Hay pocos coches aparcados, los recorro todos con la mirada, pero no es eso lo que busco. Libro las cuatro escaleras de un salto y paso despacio entre coche y coche, como si el anhelo de encontrar lo que buscaba se hubiese esfumado y ahora, cuánto más tardase en encontrarlo, mejor. Suenan unos extraños ruidos que rompen el silencio de la noche. Una risa. Una risa que me es muy conocida y una nueva tanda de lágrimas empieza a cubrir mi rostro. Me agacho instintivamente detrás de un Ford Fiesta y, con mucho cuidado, me asomo a mirar a través de la ventanilla. Esa cara. La dueña de esa preciosa risa. Esa voz.
-¿Sabes lo que te quiero, nena?

Me despierto con el corazón a mil por hora. Madre mía, ¿qué era eso? Menuda pesadilla, ha sido horrible. Algo muy duro se abre en mi pecho e instintivamente me encojo, sorprendida. Ahora las lágrimas que en sueños me ahogaban son terriblemente reales y mil escenas vuelven a mi mente. Esa prisa por llegar, esa angustia, la sensación de no haber llegado a tiempo. Esas palabras. Sus palabras. Te quiero, había dicho. Y el dolor de no haber sido yo la persona a la que se lo decía me ha hecho despertar. Me doy la vuelta y miro el reloj. Puff, las cuatro de la mañana. Casi me desplomo en la cama. Busco a tientas el móvil y miro la pantalla. Ningún mensaje. ¿Y si es esa la razón por lo que últimamente hemos estado tan mal? ¿Ha encontrado a otra? ¿Es eso? ¿Después de tanto tiempo, tantos momentos, tantas noches, tantas cosas juntos, se ha enamorado de otra? Ahora la libertad sentida horas antes, todos esos pensamientos y esas dudas me parecen ridículas. ¿Qué me pudo hacer pensar que podría separarme de él? ¿Que ya no le quería? La desesperación por sentir que se alejaba quizá me hizo imaginar que todo se había acabado por parte de los dos. Ahora la certeza absoluta de que lo quiero, incluso puede que más que antes, me abruma, e imaginar que ya no es en mi en quien pueda pensar en estos momentos me desespera.

jueves, 29 de julio de 2010

Sweet Juliet.


-Si profano con mi indigna mano este sagrado santuario pecado de amor será. Mis labios, peregrinos ruborizados quisieran hacer penitencia con un dulce beso.
-Buen peregrino, no riñas tanto a tu mano, que demuestra un gran fervor a esto, pues hasta las manos de los santos tocan a la de los peregrinos, y el tocar palma con palma es el beso del palmero.
-¿No tienen labios los santos? ¿Y los piadosos palmeros?
-Sí, peregrino, labios para usar en la oración.
-Entonces, querida santa, deja que los labios hagan como las manos. No conviertas fé en desesperación.
-Los santos no se mueven cuando acceden a las súplicas.
-Entonces quieta mientras recojo el efecto de mi oración. Así quedan mis labios limpios de pecado por los tuyos.
-¿Entonces mis labios tienen ahora el pecado?
-¿Pecado de mis labios? Me reprochas con dulzura. Devuélveme mi pecado.

Grande Joaquín.

Y por las calles vaga solo el corazón sin un mal beso que llevarse a la boca. Y sopla el viento frío de la humillación envileciendo cada cuerpo que toca. Y yo me muero de ganas de decirte que me muero de ganas de decirte que te quiero. Y que no quiero que venga el destino a vengarse de mí, y que prefiero la guerra contigo al invierno sin ti.

A little...

Y ahora, a lo mejor, ya no estoy en ningún sitio porque estoy a medio camino entre tus labios y tu espalda, perdida en la mitad exacta de tu ayer y tu mañana, en medio de tu olvido y tu recuerdo, en algún punto inconcreto donde quererte se queda pequeño.

Brave.

Aunque sé que nuestra historia es la que nunca pudo ser, en algunos de mis sueños ser valiente es tu papel.

Summer's love.

Los amores de verano terminan por todo tipo de razones. Pero al fin y al cabo todos tienen algo en común. Son estrellas fugaces: un espectacular momento de luz celestial, una efímera luz de la eternidad, y en un instante, se van.

They are illusions.

Hay momentos en los que un hombre tiene que luchar, y hay momentos en los que debe aceptar que ha perdido su destino, que el barco a zarpado, que solo un iluso seguiría insistiendo. Lo cierto es que yo siempre fuí un iluso.

The notebook.

No soy nadie especial. Solo soy un hombre corriente con pensamientos corrientes. He llevado una vida corriente. No me han hecho ningún monumento y mi nombre pronto quedará en el olvido. Pero según como se mire he tenido mucho éxito como muchas otras personas en la vida. He amado a otra persona con todo mi corazón y eso para mi siempre ha sido suficiente.

My life.

-Dime lo que tengo que hacer y lo haré.
-Tu vida es tuya.
-Te la doy a ti.

His voice.


Súbitamente, unos faros aparecieron a la vuelta de la esquina. El coche casi atropelló al gordo, obligándole a retroceder hacia la acera de un salto. Me lancé al medio de la carretera. Ese auto iba a pararse o tendría que atropellarme, pero, de forma totalmente inesperada, el coche plateado derrapó hasta detenerse con la puerta del copiloto abierta a menos de un metro. -Entra -ordenó una voz furiosa. Fue sorprendente cómo ese miedo asfixiante se desvaneció al momento, y sorprendentemente también la repentina sensación de seguridad que me invadió, incluso antes de abandonar la calle, en cuanto oí su voz.

Great expectations.

Él sólo te romperá el corazón. Es un hecho. E incluso aunque te prevenga, aunque te garantice que él sólo te lastimará, horriblemente, tú le perseguirás... ¿No es maravilloso el amor?

Sabinamente.

Yo me dije: cuidado, chaval, te estás enamorando...

miércoles, 28 de julio de 2010

Offset.

Es la ley de la compensación. Estar enamorado es algo genial porque sabes lo que es que te rompan el corazón, sabes lo que es estar solo.

Romeo and Juliet.


+Si te ven aquí te matarán.
-El manto de la noche me esconderá de ellos. Con tal de que me quieras, que me encuentren aquí. Más vale que acabe mi vida por su odio que prolongar la muerte sin tener tu amor.

viernes, 23 de julio de 2010

Garden state.


-¿Cómo te sientes?

-A salvo. Contigo me siento a salvo. Como si estuviera en casa.

Lovers.

Un amor se olvida en dos días, un amor grande en dos semanas. Pero un amor enorme... un amor enorme te cambia la vida.

I want to be writer.


A los 5 años nos preguntaron qué queríamos ser de mayores, y contestábamos cosas como: Astronauta, presidente o, en mi caso, princesa. A los 10 volvieron a preguntárnoslo, y dijimos: Estrella del rock, vaquero o, en mi caso, medallista de oro. Pero ahora que somos mayores, quieren una respuesta seria… a ver qué os parece esta: ¿Quién cuernos lo sabe? No es momento de tomar decisiones rápidas, es momento de cometer errores, de subirse al tren equivocado y extraviarse, de enamorarse… a menudo. De licenciarse en Filosofía porque es imposible hacer carrera en ella. De cambiar de idea y de volver a cambiar porque no hay nada permanente. Así que cometed todos los errores que podáis, y algún día, cuando nos pregunten qué queremos ser, no tendremos que adivinarlo… lo sabremos.

As good as it gets.

Tengo un cumplido estupendo para ti: puede que yo sea la única persona sobre la faz de la tierra que sepa que eres la mujer más fantástica de la tierra. Puede que yo sea el único que aprecie lo asombrosa que eres en cada una de las cosas que haces y en como eres con Spencer... Spens, y en cada uno de los pensamientos que tienes y en como dices lo que quieres decir y en como casi siempre quieres decir algo que tiene que ver con ser sincero y bueno. Y creo que la mayoría de la gente se pierde eso de ti y yo les observo preguntándome como pueden verte traerles su comida y limpiar sus mesas y no captar que acaban de conocer a la mujer más maravillosa que existe. Y el echo de que yo si lo capte me hace sentir bien conmigo mismo.

Together we're invincible.


Cuando se trata del amor, incluso los héroes más grandes parecen indefensos.

jueves, 22 de julio de 2010

Twenty-two.


Si me mandasen pedir un deseo, desearía que todos los días fuesen veintidós. Son días maravillosos. Siempre lo son. Todos los meses, uno detrás de otro. Sencillamente maravillosos. Ya vamos uno más...

miércoles, 21 de julio de 2010

Summer.

Despues seguiremos teniendo un otoño lluvioso, amigos del corazón y del tiempo, pero ahora nos toca la recompesa del dulce sol. Aprovechen sus rayos, y como el cielo, amigos del tiempo, abran su pecho a la luz. Es nuestra vida, es nuestro tiempo.

The butterfly effect.


-¿Sabes? Pensé que deberías saberlo.
-¿Saber qué?
-Que alguna vez fuiste feliz conmigo.

sábado, 17 de julio de 2010

Bitch.

-Esta ciudad es bruja, ¿sabe usted, Daniel? Se le mete a uno en la piel y le roba el alma sin que uno se dé ni cuenta.
-Habla usted como la Rociíto, Fermín.
-No se ría usted, que son las personas como ella las que hacen de este perro mundo un sitio que vale la pena visitar.
-¿Las putas?
-No. Putas lo somos todos, tarde o temprano. Yo digo la gente de buen corazón. Y no me mire usted así. A mí las bodas me ponen hecho un flan.

Fate.

-Pero si no es mi chica.
-Pues gánesela antes de que se la lleve otro, especialmente un soldadito de plomo.
-Habla usted como si Bea fuese un trofeo.
-No, como si fuese una bendición -corrigió Fermín-. Mire, Daniel. El destino suele estar a la vuelta de la esquina. Como si fuese un chorizo, una furcia o un vendedor de lotería: sus tres encarnaciones más socorridas. Pero lo que no hace es visitas a domicilio. Hay que ir a por él.

viernes, 16 de julio de 2010

The girl in blue dress.

Lucía un vestido azul satinado. Su cabello era de color almendra y la piel de sus hombros y la garganta esbelta parecía transparentar la luz. Se detuvo en lo alto de la escalera y se volvió un instante. Por un segundo, sus miradas se encontraron y ella le concedió apenas un esbozo de sonrisa. Luego, el aya rodeó con sus brazos los hombros de la muchacha y la guió hacia el umbral de un corredor por el que ambas desaparecieron. Julián bajó la vista y se encontró con Jorge de nuevo
-Ésa es Penélope, mi hermana. Ya la conocerás. Está un poco tocada del ala. Se pasa el día leyendo. Anda, ven, te quiero enseñar la capilla del sótano. Según las cocineras está embrujada.
Julián siguió al muchacho dócilmente, pero el mundo le resbalaba. Por primera vez desde que había subido al Mercedes Benz de don Ricardo Aldaya comprendió el propósito. Había soñado con ella en incontables ocasiones, con aquella misma escalera, aquel vestido azul y aquel giro en la mirada de ceniza, sin saber quién era ni por qué le sonreía. Cuando salió al jardín se dejó guiar por Jorge hasta las cocheras y las pistas de tenis que se extendían más allá. Sólo entonces volvió la vista atrás y la vio, en su ventana del segundo piso. Apenas distinguía su silueta, pero supo que le estaba sonriendo y que, de alguna manera, también ella le había reconocido.

Challenge.

-No sé qué me ha pasado. No te ofendas, pero a veces una se siente más libre de hablarle a un extraño que a la gente que conoce. ¿Por qué será?
Me encogí de hombros.
-Probablemente porque un extraño nos ve como somos, no como quiere creer que somos.
-¿Es eso también de tu amigo Carax?
-No, eso me lo acabo de inventar para impresionarte.
-¿Y cómo me ves tú a mí?
-Como un misterio.
-Ése es el cumplido más raro que me han hecho nunca.
-No es un cumplido. Es una amenaza.
-¿Y eso?
-Los misterios hay que resolverlos, averiguar qué esconden.
-A lo mejor te decepcionas al ver lo que hay dentro.
-A lo mejor me sorprendo. Y tú también.
-Tomás no me había dicho que tuvieses tanta cara dura.
-Es que la poca que tengo, la reservo toda para ti.
-¿Por qué?
Porque me das miedo, pensé.

The shadow's wind.

-Jamás me había sentido atrapada, seducida y envuelta por una historia como la que narraba aquel libro -explicó Clara-. Hasta entonces para mí las lecturas eran una obligación, una especie de multa a pagar a maestros y tutores sin saber muy bien para qué. No conocía el placer de leer, de explorar puertas que se te abren en el alma, de abandonarse a la imaginación, a la belleza y al misterio de la ficción y del lenguaje. Todo eso para mí nació con aquella novela. Has besado alguna vez a una chica, Daniel?

Se me atragantó el cerebro y la saliva se me transformó en serrín.

-Bueno, eres muy joven todavía. Pero es esa misma sensación, esa chispa de la primera vez que no se olvida. Éste es un mundo de sombras, Daniel, y la magia es un bien escaso. Aquel libro me enseñó que leer podía hacerme vivir más y más intensamente, que podía devolverme la vista que había perdido. Sólo por eso, aquel libro que a nadie importaba cambió mi vida.


Llegado a este punto, yo había quedado reducido a pasmarote, a merced de aquella criatura cuyas palabras y cuyos encantos no tenía yo modo, ni ganas, de resistir. Deseé que nunca dejase de hablar, que su voz me envolviese para siempre y que su padre no regresara jamás a quebrar aquel instante que me pertenecía sólo a mí.

He.

Con pensamientos de aquellos que son conocedores del castigo proveniente del exceso de felicidad, unos largos momentos de silencio y la magia proveniente de la penetrante historia que estas portadas de tapa dura custodian, casi puedo sentir mi mundo irse por los poros. Con la cabeza embotada y el corazón deshecho en jirones de dudas y cobardías contemplo su foto, la contemplo a conciencia, durante tanto rato que sus rasgos empiezan a parecerme extraños, desconocidos, como cuando te miras demasiado tiempo en un espejo. Intento cerrar los ojos y conciliar un sueño que me fue robado justo en el momento en el que a estos personajes, abrumadoramente reales, les arrebatan vida e ilusiones. Denegando una vez más la posibilidad de dormir busco de nuevo en él. Esta vez en el eco de sus palabras grabadas meses atrás entre bromas y carcajadas. También me las estudio. Cada risa, cada cambio de tono, cada pequeña estupidez. Y esa ligera interferencia cuando sus manos, eje central de mi universo más profundo, intentan arrebatarme el aparato que apenas hace eco de lo maravilloso de su voz.
Entre palabras y susurros hayados en este libro he encontrado confirmación a mis temores más profundos, ajena a cualquier réplica exterior de que tan solo sea una historia entre muchas, un libro entre muchos. Una vez más me vuelven a demostrar cuan caprichoso es el destino, arlequín cruel y poderoso, experto en marionetas de material frágil.
Llegados a este punto, en el que la magia de esfuma entre los dedos y las ideas principales se arremolinan en mi cabeza dispuestas a ser expuestas, he llegado a la conclusión de que, a pesar de la crueldad del destino, de su vil y misterioso juego, la palabra escrita es poderosa aún después de cientos de años transcurridos. Por lo tanto, tan solo quería aclarar que, pase lo que pase, del miedo que tenga, o tengas, o que algún día algo o alguien nos separe, te quiero. Te amo de tal manera que me abruma, me aterroriza, me hace cobarde y niña, ingenua, indecisa y feliz.
Tuya para siempre, en estos instantes,
Bohemian Place.

Farewell.

Por eso, cuando abrió la boca para despedirse de mi, le coloqué ambas manos sobre los labios, haciéndole callar. Sabía que no iba a ser una despedída típica de película sentimental, pero aún así no quería oír un adiós salir de su boca, aunque tan solo fuese por quince días. Aparté las manos, me incliné y le besé como hacía siempre, después me bajé del coche y le despedí con una sonrisa, pensando que tal vez me esperasen las vacaciones más largas de mi vida.

Sureness.

Me gustaba sujetarle la mano mientras caminábamos. Fuese donde fuese. A escondidas o delante de todo el mundo. Me sentía bien, me sentía segura agarrada a él. Quería que todos viesen que era a mi a la que había elegido para tener a su lado. Que viesen que yo era la chica más afortunada del mundo agarrada de su mano...