Entrada destacada.

Bienvenidos.

Aquí comienzo de nuevo un viaje más profundo que cualquier carretera, que cualquier cielo, que cualquier mar. Un viaje que inicié en una ép...

sábado, 25 de septiembre de 2010

Fear.

-Usted dijo que cuando la vida te derriba podías elegir entre ponerte o no ponerte en pie. Yo intento ponerme en pie, ¿¡por qué no quiere ayudarme!?
-Porque... no puedo seguir viendo cómo te hacen daño.
-Por favor señor, por favor...
-Pero dime, ¿por qué? ¿Por qué estás tan desesperado por volver ahí?
-Porque me sigo asustando... Y pase lo que pase, esta noche, cuando salga, no quiero seguir teniendo miedo.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Dream.














Tenemos un presupuesto
reducido para soñar..
.

Universal love.

El amor es universal amigo mío, sólo que lo buscamos de formas diferentes, lo oímos en canciones diferentes.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

The first lullaby.

Los niños negritos no comen. No, no comen. Sus madres tienen los ojos sepultados en tumbas vivas, en cauces de ríos de lágrimas secas con barrigas preñadas de muerte. La esperanza de vida está por debajo de un año. Me cago en mi puta vida entonces. Se trafica con armas, con drogas, con hombres, con mujeres, con niños, con vidas, con ideologías, con Internet, con política, con poder, con sueños... con meterte el miedo en el cuerpo. Cada mañana me miro en el espejo y lo que veo no me gusta, entonces, en vez de comerme mi propia mierda fresca, te jodo a ti, te jodo a ti, te jodo a ti, y te jodo a ti. ¿Por qué? Porque la culpa, amigos, la culpa siempre es de los demás, sí... Y la enfermedad se llama vivamos la vida de los demás porque no tengo cojones ni sangre para vivir la mía. Tengo goteras en mi casa, goteras en mi curro, goteras en mi corazón... De las goteras en mi cabeza os hablo otro día porque ahora quiero dormir. Cuando duermo no pienso. No pensar... Yo sólo quiero volver, amigos, yo sólo quiero volver a las entrañas de mi madre. A nadar sumergido flotando en una paz infinita, en una duermevela blanca de un cuerpo y dos corazones abrazado por un cordón. Caliente. Protegido. Acurrucadito. Indefenso pero invulnerable. Yo sólo quiero volver al día en el que mi madre me cantó mi primera nana...

A angel.

La vi por primera vez cerca de las oficinas de la campaña electoral de Palantine, calle 63 esquina Broadway, llevaba un vestido blanco, era como un ángel aparecido en medio de aquel sucio maremágnum, iba sola, la suciedad no podía alcanzarla a ella...
...A ella.

Beginning

-Te estoy diciendo que las personas son más importantes que una caza de brujas… Tú y yo… ¡No las causas ni los principios!
-Abel… las personas son sus principios.

martes, 14 de septiembre de 2010

IES David Vázquez Martínez.


Qué razón hay en eso de que no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos. Hoy, día 14 de Septiembre, me he dado cuenta que he dejado atrás los que posiblemente sean los mejores años de mi vida, y para ello he necesitado llegar a un pueblo nuevo, con un instituto nuevo, y con gente nueva. Gente que a partir de hoy comparta mi día a día, mis buenos momentos, y también los malos. Pero, a pesar de que ellos estarán ahí todos los días durante un año, apenas van a alcanzar lo que alcanzaron otros durante unos cuantos años más. Todo comenzó hace tiempo, tiempo que parece una vida, hace cuatro años, un día de Septiembre. Acompañada de mis compañeros de clase de toda la vida pisamos aquel lugar por primera vez, aquel sitio que ocuparía nuestros corazones de una manera rápida, aquel edificio que tantas veces deseamos derribar, pero que en el fondo todos adorábamos con fuerza. Pronto conocimos a los profesores y sus manías, conocimos sus reglas, sus maneras de convivir. Nos dejamos intimidar por los mayores, que de aquella eran gigantes de dos metros, y poco a poco empezamos a intimidar a los pequeños. Los años pasaron, los amigos también, y con ellos, los profesores. Aquellas personas de semblante serio, que tanto gritaban, que tanto miedo nos daban, fueron perdiendo fiereza al paso de los años, convirtiéndose en nuestro pilar de aislamiento, viéndonos crecer, viéndonos caer, viéndonos levantarnos. Algunas personas comenzaron a quedarse atrás, nueva gente, otras caras... Todo era igual pero a la vez muy diferente. Durante cuatro años llegando siempre con el frío grisaceo de la mañana, durante cuatro años contemplando a la misma gente frente a las puertas metálicas fumando en esos listones de madera, durante cuatro años sentándome en el mismo sitio, con la misma gente, a esperar en el duermevela matutino a que tocase ese timbre que tantas veces nos asustó, que tantas veces nos despertó en alguna que otra clase. Ese tremendo escándalo que se producía en las escaleras, gente de primero de la ESO hasta segundo de Bachiller se empujaba por llegar primero a la reconfortante silla que nos aguardaba en esa clase que terminabas ventilando tras las tres primeras horas del día. Comenzar con Ángeles las matemáticas, sus números a pelo, sus chiquitos que éramos nosotros, sus bromas, sus enfados, sus guiños de ojo que todo lo daban a entender, sus fichas y sus minifichas. Continuar con Irene, esa explicación que por mucho suplicar nunca conseguíamos evadir, o esos ejercicios que nunca conseguíamos terminar, o sus charlas sobre la feminidad que duraban clases enteras, o esos chiquitines que por la noche no la dejan dormir y por la mañana no apreciamos la diferencia de quién de todos era el que más cansado estaba, o esa mala leche de cuando llegaba de primero de Bachiller, harta de reñir a los veteranos, o sus tacones, o sus collares, o sus bromas, o toda ella en general, que, aunque pequeñita, nos hacía las clases de Lengua encantadoras. Quizá tocaba ahora Sociales, ¡puff! Era el momento de temblar. Libros fuera, espalda recta, suenan los tacones de Inés por el pasillo, ¡que viene! Gritan algunos, otros hunden la cabeza en el libro, y aparece por la puerta, con ese salero y esa desenvoltura que sólo te acompaña tras años y años de experiencia. Entonces empezaba la caña, los mil mapas que tenías que colorear, los mil esquemas que tenías que inventar, las mil gotas de sudor cuando te hacía salir a la pizarra, y, entre titubeos, le decías hasta la talla de los calcetines. Pero en el fondo era una madre más, una madre que en el futuro lloraría si nos viese a todos licenciados en medicina, una madre con mil hijos, que no sería capaz de olvidarse de ninguno. Puede ser que después nos tocase Inglés, con Alfonso, o Música, con la buenaza de Pilar, o salir al pasillo a dar una vueltecilla, para volver a entrar en clase instantes después tras ver a lo lejos a Ataulfo llegar con ese vuelo de bata que le confería un aire que te helaba hasta los pensamientos. Y todo esto no sin antes bajar al patio, más temprano con unos, más tarde con otros, pero siempre corriendo a cojer el mejor bocadillo de toda la cafetería, aunque difícil teníamos lo de elegir, ya que todos estaban deliciosos. Una vez más calmados, y llenando el estómago, cada oveja con su pareja. El patio se llenaba de gente de todo tipo de edades, cada uno en su lugar, unos con el balón de fútbol, otros con el de baloncesto, y otros simplemente ocupando cada banco del centro, quizá con un libro entre las manos intentando repasar ese exámen de Biología que tantas horas de la noche ha robado. En general muchos son los momentos, muchas son las personas que por allí han pasado, muchos son los profesores a los que ahora mismo me apetecería volver a ver para poder abrazarlos y darles las gracias, no por lo que he estudiado (que no ha sido mucho), si no por la persona en la que me he convertido, por mi fuerza y mis ganas de vivir, por mi carácter, que en parte les pertenece a ellos, porque sé, y en el fondo lo supe desde el primer día que TENÍAIS RAZÓN en todo. Espero poder volver algún día a mi casa, con mi segunda familia, y poder daros las gracias.

Ya son más de veinte años de momentos congelados en recuerdos que jamás se olvidarán.

It is worth.

La sujetó por el brazo, obligándola a darse la vuelta y mirarle a los ojos.
-¿Tú crees que todo esto merece la pena?
Ella arrastró una sonrisa, cargada de sueños ahogados y de noches en vela, cargada de pena, y de muchas ganas de vivir. Arrastró una sonrisa cargada de valor.
-Todo en esta vida merece la pena.
Y se alejó, dejando atrás su mundo, caminando en busca de su futuro.

You are me, I am you.

Cuando conoces a gente por primera vez sólo te fijas en las diferencias entre ellos y tú, pero con el tiempo empiezas a fijarte en las semejanzas. Supongo que es así como empiezan todas las amistades.

sábado, 11 de septiembre de 2010

jueves, 9 de septiembre de 2010

Halloween Town.

La historia que les voy a contar ocurrió cuando el mundo era antiguo. Quizá en sueños hayáis visto el lugar...

The moon.


He pasado tanto tiempo en la oscuridad, que había olvidado por completo lo bonita que es la luz de la luna.

Wonderful times.

-Oh. Eh... sí, sí, aquella fue una época estupenda. Realmente estupenda. ¿Qué hay de aquellos tiempos?
-Les diste la espalda.

Crossing the boundary.


Es como si llegaras al mundo con una caja de lápices.
Tu caja puede ser de 8 ó de 16...
...pero lo que importa es lo que haces con los colores que te dan.

No debe importar si coloreas fuera o dentro de las líneas. Yo coloreo fuera de la página...



...que no me limiten.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Por la tierra de los sueños, del trabajador minero...

El 8 de Septiembre, el color azul mi favorito, el verde intenso es lo que piso.


Cuanto más lejos estoy, más asturiano me siento.

martes, 7 de septiembre de 2010

What's it?

No hay gritos en el aire, sólo un coro celestial y todo huele a dulce, a golosina y a pastel. Amor, calor. Hay algo alrededor y yo estoy mucho mejor. ¡Jamás podría imaginar tanta felicidad! Me gusta, quiero más. Y quiero más y más y más...

Ring.


-¡Esa stripper lleva puesto el anillo del Holocausto de mi abuela!
-No sabía que regalaran anillos en el Holocausto...

I don't know

-Pensaba que iba a ser alguien para cuando tuviese 23.
-Lo único que tienes que ser cuando cumplas 23 es tú misma.
- Ya no sé quién es esa persona.
- Yo sí lo sé. Y todos la queremos. Yo la quiero. Me rompe el corazón una y otra vez... pero la quiero.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Lost.

-Estoy perdido.
-Los seres humanos siempre estamos perdidos.

Life.

Hace unas horas, buscando entretenimiento en una película de mi director favorito, escuché una frase que me aisló durante unos momentos en mis pensamientos. Una frase que decía "tarde o temprano en polvo te convertirás". Todo el mundo vive pensando en un "tarde", en toda una vida por delante, en un futuro, en un para siempre, en un trabajo, unos hijos, unos nietos, una familia, viajes, promesas, planes y más planes que tenemos, o tienen, preparados para nosotros. Pero, ¿qué pasa cuando en realidad es "temprano"? ¿Qué pasa cuando surge un imprevisto? ¿Cuando tropiezas y la caida es tan grande que ya no puedes levantarte? ¿Qué pasa con los planes, con los hijos que ibas a tener, con la gente que ibas a conocer? ¿Qué pasa con tus recuerdos? ¿Con lo que estás viviendo ahora mismo? ¿Qué pasa con la persona que quieres? ¿Quién la cuidará entonces? ¿Qué pasa con mis recuerdos, con mi vida? La gente llorará, y lo olvidará. Siempre olvidamos, es ley de vida. Y todos los momentos que has vivido, toda la gente que te ha hecho reir, toda la gente que te ha hecho llorar. Todas las veces que te has enamorado, la gente que has querido, tu familia, tus amigos y todos los momentos que has pasado con ellos. Los sábados, pero también los lunes, martes, miércoles, jueves, viernes y domingos. Todo caerá, todo perecerá contigo. Tu manera de enfadarte, las arruguitas que te salen en los ojos y en la boca cuando sonríes, o cuando te ríes, tu manera de querer, tu manera de amar... Todo. Y cuando piensas esto temes, te entra el miedo, y juras tener cuidado. Y entonces piensas: pero cuidado ¿con qué? Con todo. Con los coches. Con las alturas. Con la electricidad. Con la bebida. Con la droga. Con la gente... Y llegados a este punto por fin alcanzas una conclusión, que es imposible. ¿Y qué te queda entonces? Esperar. Pero no puedes esperar de brazos cruzados. Entonces sales, y ríes, y te emborrachas, y haces cosas que te hacen gracia pero en realidad podrían haber valido para un susto, y vives, vives esperando a que un día dejes de hacerlo. Pero, ¿qué otra cosa podemos hacer aparte de vivir?

sábado, 4 de septiembre de 2010

I miss you.

Te he echado de menos, no en plan vamos a liarnos, o voy a perdonarte. Sólo en plan te he echado de menos.

A princess.

Había una vez un campesino gordo y feo que se había enamorado (¿cómo no?) de una princesa hermosa y rubia. Un día, la princesa (vaya usted a saber por qué) dio un beso al feo y gordo campesino y, mágicamente, éste se transformó en un esbelto y apuesto príncipe.


(Por lo menos, así lo veía ella)

(Por lo menos, así se sentía él)

Anything.

Hay que estar muy atento a lo que te rodea, porque a veces, de repente, algo te puede alegrar el día.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Details.

-¿Sabes? Creo que en cierto modo es el mejor sitio para fomentar el recuerdo, para no olvidar los detalles del tiempo que pasamos juntos. Como recordatorio de que nos conocimos realmente, de que entiendes que fue real, que fue verdad...
-Me alegra que digas eso porque yo suelo sentirme como un bicho raro, no soy capaz de pasar a otra cosa así, sin más. La mayoría de personas, cuando tienen una aventura o una relación larga si rompen la olvidan. Pasan a otra cosa y olvidan como si no hubiera pasado. Yo jamás he olvidado a nadie con quien he compartido algo. Porque cada persona tiene sus... cualidades propias. No se puede reemplazar a nadie. Lo que se pierde se pierde... Cada vez que he acabado una relación me afecta muchísimo, jamás me recupero del todo. Por eso pongo mucho cuidado en las relaciones, porque... me duelen demasiado, aunque sea el royo de una noche. No suelo tenerlos porque echaría de menos las cualidades propias de esa persona. Me importan los pequeños detalles. Será una tontería pero, según mi madre, de pequeña siempre llegaba tarde a la escuela. Un día me siguió para averiguar por qué. Me entretenía viendo caer las castañas de los árboles, cómo rodaban por la acera o las hormigas cruzaban la calle, el modo en el que una hoja proyectaba su sombra en un tronco... los detalles. Lo mismo me ocurre con las personas. Necesito los pequeños detalles. Son el reflejo de cada uno de nosotros. Es lo que echo de menos constantemente. Por eso no se puede reemplazar a nadie, porque todos estamos hechos de pequeños y preciosos detalles. Es como el recuerdo que guardo de tu barba ligeramente rojiza y de como parecía arder bajo el sol aquella mañana antes de irte... Recordaba... Te echaba de menos. Qué tontería, ¿verdad?

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Your face.

Confieso que no quiero otra cama si a menos de dos cuartas no se encuentra su cara...

No.

-Todo comenzó de la manera más maravillosa que te puedas imaginar.
-¿Cómo?
-Con un no.