Entrada destacada.

Bienvenidos.

Aquí comienzo de nuevo un viaje más profundo que cualquier carretera, que cualquier cielo, que cualquier mar. Un viaje que inicié en una ép...

miércoles, 25 de mayo de 2011

Cae tras la ventana el aguacero inquebrantable. Más arriba un cielo gris de pensamientos ruge enfadado, cabreado. Y mi cabeza ruge a su vez, de acuerdo con la lluvia y con el color que acompaña al día. Y fuera hace frío, mucho frío... Un frío que traspasa los cristales y el hormigón, que traspasa la ropa y la piel. Un frío que cala hasta los huesos. Que llega hasta el alma. Un frío de ausencias y soledad. De pérdidas. De tristeza. Un frío de lluvia... Una lluvia que tiene sabor a echarte de menos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario